Visión

last hope
Foto de John Fekner / South Bronx, 1980

En HPWR creemos que la cultura es una gran masa de escenarios, elementos y vinculaciones, y entendemos que toda realización es el clímax de un proceso inescapable a su tiempo, de ahí la condición política irrenunciable de las artes.

Nos representa el hip hop, nos enciende el funk, nos seduce el jazz, nos emociona el soul, nos abraza el blues y nos conmueve el góspel. La raíz afroamericana en común de estas músicas no es casualidad, tampoco son una simple consecuencia entre sí. Por lo que, no sólo como periodistas y críticos, sino como sujetos políticos y sensibles frente a dichas expresiones, se nos hace imposible no mirar hacia atrás y hacia adentro. A veces nos toca hacerlo desde un lugar netamente observante, pero muchas otras desde la alianza latina-afroamericana, así como también -y en no pocas oportunidades- desde una construcción social constante, desde un deseo colectivo trascendental.

Vemos en el feminismo negro un faro de organización y justicia social. Comprendemos a sus rebeliones, su sentido de la resistencia, a los partidos y movimientos de derechos civiles -consecuentes con las necesidades y urgencias de su comunidad- como la composición de una vanguardia humanista vital, o sea, como voces fundamentales de la política y un reflejo inexorable de esa anhelada transformación cultural.

Entonces, sí, HPWR es un espacio para hablar de música y artes negras, pero siempre poniendo a la historia bajo nuestro zoom óptico. El destino de nuestro GPS editorial no son las obras en sí mismas, es el proceso que las produjo.