Buddy Moss, el nombre del blues rural

“Escuchaba a otros tocar la armónica y de tanto escucharlos no tuve más que empezar a tocarla yo”, solía decir Buddy Moss, ese gran talento del blues rural y acústico, con influencias de alto impacto sobre los grandes nombres del sureste, que tuvo una carrera corta, olvidada y moldeada bajo los efectos sociales con los que no supo lidiar.

Tenía 14 años cuando, en 1928, llegó junto a su familia a Atlanta. En ese momento comenzó a tocar la guitarra como un experimento, pero cuando conoció a Barbecue Bob el proceso cambió de formas, el aprendizaje se aceleró y su talento se despertó de tal manera que provocó una pequeña revolución en la zona.

Entre finales de la década del 20 y mitad de los años 30, grabó diferentes piezas con ambos instrumentos; además, para ese momento, inspirado por Blind Blake, se había soltado a cantar con una potencia vocal que deslumbraba. Todos quería tener sus discos, y aunque originalmente se había sumado a la American Record Company, sus 78 RPM salieron por ARC, Banner, Oriole, Melotone, Perfect, Romeo y Conqueror. De estos trabajos se destacan los propios T.B.s Killing Me y When I m Dead and Gone, antecesoras directas de la famosa Dust My Broom, de Elmore James.

Se suele decir que nadie pudo lograr, incluso con ningún otro instrumento, la profundidad del lamento bluesero como lo hizo Moss con su armónica. Su capacidad compositora y musical parecía no tener techo, y, como era redituable, por momentos era el único hombre del blues de Atlanta que lograba grabar, siendo directamente el único que lo hizo durante todo 1934 y con viajes constantes a Nueva York.

IMG_0511

“Mi mejor época personal coincidió con las peores épocas de los pueblos”, declaró sin hilar demasiado fino en los años 70. Para 1935 había pasado a cobrar de 5 dólares a 10 dólares cada sesión, y venía de acceder a ganancias insólitas, para lo que la comunidad negra solía recibir, con los registros de When I’m Dead and Gone y Going to Funeral in a Vee Eight Ford.

Cuando su avance parecía imparable y su nombre en Nueva York se hacía fuerte, Moss fue acusado de asesinato. Las teorías son varias y nunca fueron claras: que le disparó a su novia, que mató al hombre con el que creía que su novia lo engañaba, son las más fuertes entre otras.

Para 1941, por la presión ejercida por Columbia Records y J. B. Long, incluyendo sobornos, logró la libertad con la condición de permanecer bajo custodia y no volver a Georgia por una década.

Su paso por Greene County Convict Camp dejó unas postales clásicas, que suelen ser celebradas y reconocidas por la narrativa y no por ser él quien está tocando la guitarra mientras otro preso baila.

273
Fotos: Jack Delano

May 1941. Music-making in the convict camp at Greene County, Georgia.

Una vez en libertad, ya nada fue lo mismo, América no era la misma.

Los años que estuvo preso funcionaron como bisagra. En esa antesala de lo que sería la llegada de los movimientos de derechos civiles y de la música negra consolidándose como un grito de guerra, Moss nunca logró readaptarse; mientras desconfiaba de cómo se iban configurando las nuevas discográficas y formas de grabación, muchas en manos de los blancos, no acompañaba a su comunidad frente a todo lo que se estaba viviendo. El blues se expandía, los temas de conversación eran otros y las nuevas demandas de representación exigían, comercial y socialmente, ser atendidas.

buddy

Volvió a trabajar al campo, después fue camionero y hasta técnico de ascensores. Cada tanto alguien lo buscaba y lo convencía de volver. O él mismo se acercaba a presenciar conciertos, y cuando alguien lo descubría entre la gente lo invitaba a ser parte. Cada intento de vuelta y resurgimiento fue fallido y/o conflictivo.

Los últimos años, a partir de diferentes organizaciones, archivos y proyectos que intentan rescatar y restaurar las grabaciones perdidas, olvidadas, incluso algunas quemadas bajo los condicionamientos de la censura y diversas prohibiciones posguerra, se redescubrió su nombre y su obra, lo que volvió a ponerlo, a fuerza de testimonios y de perspectiva, en el lugar que se había ganado originalmente, el de hombre esencial y fundacional del blues rural y acústico.