3 recomendaciones para ver

Enmienda XIII (Ava DuVernay, 2016)

Podemos decir que es un documental sobre el racismo de Estados Unidos y cómo, a partir de un formalismo narrativo en la Enmienda XIII, para nada casual, la esclavitud no se abolió, solamente se transformó en otros escenarios igual de opresivos, pero legitimados en discursos y dispositivos que responden a ese lugar común que es el “respeto por la República”. Y sí, eso nos suena.

Pero Enmienda XIII va mucho más allá, y también es un documental sobre la construcción de la criminalidad, esa herramienta infalible que adoran las derechas. Derechas que nunca son nuevas, que se vuelven nuevas en la desmemoria social y cultural, y que en cada una de sus intervenciones refuerzan poderosamente sus violencias, sus desigualdades y opresiones, porque esa criminalización cae siempre sobre los mismos sectores.

Ava DuVernay es una de las realizadoras a seguir, se vuelve indispensable por su ojo crítico y mirada política en pleno boom de los populismos de derecha, y porque, además, parece venir a recordarnos que nadie es más conservador que aquél que hace una oda al futuro, revelando en su desesperación por mirar hacia adelante una conveniencia oscura en la necesidad urgente de olvidar el pasado, un pasado que no los pondría como protagonista de los estados, más bien los ubicaría en lugares concretos de condena.

Sorry to Bother You (Boots Riley, 2018)

Es cómica y es dramática. Es realista y es fantástica. La fórmula del rapero Boots Riley para encarar una película sobre racismo y sindicalismo es sensual, magnética y desafiante. Una película inteligente con un casting erógeno, fresco y afilado, el cual encabezan Lakeith Stanfield y Tessa Thompson. Pareciera que no se puede pedir nada más, pero a medida que avanza la película te da más.

Cassius Green es un joven negro con problemas económicos que entra a trabajar a un call center. Los días se suceden entre la frustración, la precarización laboral extrema y las charlas motivacionales, la idea de liderazgos estimulados en el positivismo y metas que se cumplen o no en función del amor propio, la voluntad y la buena energía que se le ponga al trabajo. Green no vende nada. Su situación lo único que hace es empeorar, no logra que ningún llamado supere el segundo porque en cuanto habla le cortan. Hasta que alguien le sugiere “tenés que poner voz de blanco”.

A partir de ahí su ascenso es inmediato y lo lleva a ser el mimado codeándose con las más altas esferas de la compañía. Pero mientras su crecimiento se torna imparable, sus compañeros empiezan a organizarse, entre ellos su novia, una artista plástica comprometida políticamente y con ansias de una revolución que tenga a los trabajadores al frente. Lo cual abre otros escenarios de conflictos -sociales, personales, emocionales y políticos- que mapean, en definitiva, la atrocidad de la meritocracia y el síndrome de Estocolmo que es tolerar a las patronales guionando el destino de sus comunidades.

Sample This (Dan Forrer, 2012)

Nas, Marvin Gaye, Elvis Presley, Questlove, y Charles Manson, entre otros tantos, todos juntos en un mismo documental. ¿Cómo es posible?

Dan Forrer se lanza con este trabajo enfático, emotivo y estimulante a rescatar y rearmar la historia atrás de la Incredible Bong Band, y, específicamente, del tema Apache, tema en el que habita el break fundacional del hip hop.

Es por demás poético que tantos nombres geniales de la música estén conectados entre sí y se reúnan alrededor del break que nos hizo mover a todos, moviendo hasta las montañas, y, desde ahí, que se festeje a aquellos músicos que en la velocidad de nuestro mundo quedaron olvidados.

Entre tantos nombres geniales y bizarros -y ya no sólo de la música, también de ambientes circundantes- surgen las más diversas historias, todas interconectadas ubicando como el grado 0 al break en cuestión, así que también es un documental en el que se repasan crímenes, romance, poder, drogas, nocturnidades profundas, y más.

“Cuando nos volvamos intergalácticos y vayamos de un planeta a otro, Apache va a seguir sonando” dice Afrika Bambaataa y, aunque suene exagerado, suena real.